Basándote en el siguiente artículo:
1.
Define:
a)
Sociedad de la información.
b)
Brecha digital.
c)
Inclusión digital.
d)
Tecnologías de la Información y la Comunicación
(TIC).
(Si hubiese más de una definición opta por elegir la que
consideres más acertada o por armar una entre ellas).
2.
Menciona en un documento de Word los 10 rasgos de
la Sociedad de la Información y las 4 fases en que se la describe, respetando
el siguiente formato:
Título: fuente Cambria 26 azul, alineación centrada, Negrita, Subrayado
doble azul.
Texto: viñeta y fuente a elección, alineación justificada, cursiva para
la descripción de cada concepto.
3.
¿Cuál es el origen del concepto “Sociedad de la
información”? ¿A qué conclusión llegó Machlup –precursor del concepto “Sociedad
de la Información-?
4.
Analiza el mapa publicado y vuelca los datos en
una planilla de cálculo Excel representando luego la información en un gráfico
de líneas y uno de torta.
5.
Realiza el bosquejo de un mapa mental para
sintetizarlo.
6.
Luego de corregido el mapa mental, vuélcalo en
un mapa digital ingresando a bubbl.us y compartiendo el mismo vía mail con la
profesora.
La Sociedad de la
información es el movimiento que surge por la distinción de las Nuevas
tecnologías de la información en todas las esferas. Su aparición no
emergió repentinamente pues se encuentra embrionariamente, en las
investigaciones sociales realizadas durante los últimos años de la década
de1970 y principios de 1980.
Vivimos en un mundo saturado de datos, frases e íconos. La
percepción que tenemos de nosotros mismos ha cambiado, en vista de que se ha
modificado la apreciación que tenemos de nuestro entorno. Nuestra circunstancia
no es más la del barrio o la ciudad en donde vivimos, ni siquiera la del país
en donde radicamos. Nuestros horizontes son, al menos en apariencia, de
carácter planetario.
Eso no significa que estemos al tanto de todo lo que sucede
en todo el mundo. Lo que ocurre es que entre los numerosos mensajes que
recibimos todos los días, se encuentran muchos que provienen de latitudes tan
diversas y tan lejanas que, a menudo, ni siquiera acertamos a identificar con
claridad en dónde se encuentran los sitios de donde provienen tales
informaciones.
Diez rasgos de la Sociedad de la Información
A ese nuevo contexto lo definen características como las
siguientes.
- Exuberancia. Disponemos de una
apabullante y diversa cantidad de datos. Se trata de un volumen de información
tan profuso que es por sí mismo parte del escenario en donde nos desenvolvemos
todos los días.
- Omnipresencia. Los nuevos
instrumentos de información, o al menos sus contenidos, los encontramos por
doquier, forman parte del escenario público contemporáneo (son en buena
medida dicho escenario) y también de nuestra vida privada. Nuestros abuelos (o
bisabuelos, según el rango generacional en el que estemos ubicados) fueron
contemporáneos del surgimiento de la radio, se asombraron con las primeras
transmisiones de acontecimientos internacionales y tenían que esperar varios
meses a que les llegara una carta del extranjero; para viajar de Barcelona a
Nueva York lo más apropiado era tomar un buque en una travesía de varias
semanas. La generación siguiente creció y conformó su imaginario cultural al
lado de la televisión, que durante sus primeras décadas era sólo en blanco y negro,
se enteró con pasmo y gusto de los primeros viajes espaciales, conformó sus
preferencias cinematográficas en la asistencia a la sala de cine delante de una
pantalla que reflejaba la proyección de 35mm y ha transitado no sin asombro de
la telefonía alámbrica y convencional a la de carácter celular o móvil. Los
jóvenes de hoy nacieron cuando la difusión de señales televisivas por satélite
ya era una realidad, saben que se puede cruzar el Atlántico en un vuelo de unas
cuantas horas, han visto más cine en televisión y en video que en las salas
tradicionales y no se asombran con la Internet porque han crecido junto a ella
durante la última década: frecuentan espacios de chat, emplean el correo
electrónico y manejan programas de navegación en la red de redes con una
habilidad literalmente innata. Esa es la Sociedad de la Información. Los medios
de comunicación se han convertido en el espacio de interacción social por
excelencia, lo cual implica mayores facilidades para el intercambio de
preocupaciones e ideas pero, también, una riesgosa supeditación a los
consorcios que tienen mayor influencia, particularmente en los medios de
difusión abierta (o generalista, como les llaman en algunos sitios).
- Irradiación. La Sociedad de
la Información también se distingue por la distancia hoy prácticamente
ilimitada que alcanza el intercambio de mensajes. Las barreras geográficas se
difuminan; las distancias físicas se vuelven relativas al menos en comparación
con el pasado reciente. Ya no tenemos que esperar varios meses para que una
carta nuestra llegue de un país a otro. Ni siquiera debemos padecer las
interrupciones de la telefonía convencional. Hoy en día basta con enviar un
correo electrónico, o e-mail, para ponernos en contacto con alguien a quien
incluso posiblemente no conocemos y en un país cuyas coordenadas tal vez
tampoco identificamos del todo.
- Velocidad. La comunicación,
salvo fallas técnicas, se ha vuelto instantánea. Ya no es preciso aguardar
varios días, o aún más, para recibir la respuesta del destinatario de un
mensaje nuestro e incluso existen mecanismos para entablar comunicación
simultánea a precios mucho más bajos que los de la telefonía tradicional.
- Multilateralidad / Centralidad.
Las capacidades técnicas de la comunicación contemporánea permiten que recibamos
información de todas partes, aunque lo más frecuente es que la mayor parte de
la información que circula por el mundo surja de unos cuantos sitios. En todos
los países hay estaciones de televisión y radio y en muchos de ellos,
producción cinematográfica.. Sin embargo el contenido de las series y los
filmes más conocidos en todo el mundo suele ser elaborado en las metrópolis
culturales. Esa tendencia se mantiene en la Internet, en donde las páginas más
visitadas son de origen estadounidense y, todavía, el país con más usuarios de
la red de redes sigue siendo Estados Unidos.
- Interactividad /
Unilateralidad. A diferencia de la comunicación convencional (como la que
ofrecen la televisión y la radio tradicionales) los nuevos instrumentos para
propagar información permiten que sus usuarios sean no sólo consumidores, sino
además productores de sus propios mensajes. En la Internet podemos conocer
contenidos de toda índole y, junto con ello, contribuir nosotros mismos a
incrementar el caudal de datos disponible en la red de redes. Sin embargo esa
capacidad de la Internet sigue siendo poco utilizada. La gran mayoría de sus
usuarios son consumidores pasivos de los contenidos que ya existen en la
Internet.
- Desigualdad. La Sociedad de
la Información ofrece tal abundancia de contenidos y tantas posibilidades para
la educación y el intercambio entre la gente de todo el mundo, que casi siempre
es vista como remedio a las muchas carencias que padece la humanidad. Numerosos
autores, especialmente los más conocidos promotores de la Internet, suelen
tener visiones fundamentalmente optimistas acerca de las capacidades
igualitarias y liberadoras de la red de redes (por ejemplo Gates: 1995 y 1999 y
Negroponte, 1995). Sin embargo la Internet, igual que cualquier otro
instrumento para la propagación y el intercambio de información, no resuelve
por sí sola los problemas del mundo. De hecho, ha sido casi inevitable que
reproduzca algunas de las desigualdades más notables que hay en nuestros
países. Mientras las naciones más industrializadas extienden el acceso a la red
de redes entre porcentajes cada vez más altos de sus ciudadanos, la Internet
sigue siendo ajena a casi la totalidad de la gente en los países más pobres o
incluso en zonas o entre segmentos de la población marginados aún en los países
más desarrollados.
- Heterogeneidad. En los
medios contemporáneos y particularmente en la Internet se duplican –y
multiplican– actitudes, opiniones, pensamientos y circunstancias que están
presentes en nuestras sociedades. Si en estas sociedades hay creatividad,
inteligencia y arte, sin duda algo de eso se reflejará en los nuevos espacios
de la Sociedad de la Información. Pero de la misma manera, puesto que en
nuestras sociedades también tenemos prejuicios, abusos, insolencias y crímenes,
también esas actitudes y posiciones estarán expresadas en estos medios.
Particularmente, la Internet se ha convertido en foro para manifestaciones de
toda índole aunque con frecuencia otros medios exageran la existencia de
contenidos de carácter agresivo o incómodo, según el punto de vista de quien
los aprecie.
- Desorientación. La enorme y
creciente cantidad de información a la que podemos tener acceso no sólo es
oportunidad de desarrollo social y personal. También y antes que nada, se ha
convertido en desafío cotidiano y en motivo de agobio para quienes recibimos o
podemos encontrar millares de noticias, símbolos, declaraciones, imágenes e
incitaciones de casi cualquier índole a través de los medios y especialmente en
la red de redes. Esa plétora de datos no es necesariamente fuente de
enriquecimiento cultural, sino a veces de aturdimiento personal y colectivo. El
empleo de los nuevos medios requiere destrezas que van más allá de la habilidad
para abrir un programa o poner en marcha un equipo de cómputo. Se necesitan
aprendizajes específicos para elegir entre aquello que nos resulta útil, y lo
mucho de lo que podemos prescindir.
- Ciudadanía pasiva. La
dispersión y abundancia de mensajes, la preponderancia de los contenidos de
carácter comercial y particularmente propagados por grandes consorcios
mediáticos y la ausencia de capacitación y reflexión suficientes sobre estos
temas, suelen aunarse para que en la Sociedad de la Información el consumo
prevalezca sobre la creatividad y el intercambio mercantil sea más frecuente
que el intercambio de conocimientos. No pretendemos que no haya intereses
comerciales en los nuevos medios –al contrario, ellos suelen ser el motor
principal para la expansión de la tecnología y de los contenidos–. Pero sí es
pertinente señalar esa tendencia, que se ha sobrepuesto a los proyectos más
altruistas que han pretendido que la Sociedad de la Información sea un nuevo
estadio en el desarrollo cultural y en la humanización misma de nuestras
sociedades.
La Sociedad de la Información es expresión de las realidades
y capacidades de los medios de comunicación más nuevos, o renovados merced a
los desarrollos tecnológicos que se consolidaron en la última década del siglo:
la televisión, el almacenamiento de información, la propagación de video,
sonido y textos, han podido comprimirse en soportes de almacenamiento como los
discos compactos o a través de señales que no podrían conducir todos esos datos
si no hubieran sido traducidos a formatos digitales. La digitalización de la
información es el sustento de la nueva revolución informática. Su expresión
hasta ahora más compleja, aunque sin duda seguirá desarrollándose para quizá
asumir nuevos formatos en el mediano plazo, es la Internet.
Surgimiento
Los acontecimientos surgidos a partir del desarrollo tecnológico
ocurrido en las últimas décadas ha llevado a que no pocas personas piensen que
el mundo se halla en un período de revolución tecnológica en la que las nuevas
tecnologías han contribuido a la transformación de la sociedad no solamente en
los aspectos puramente económicos sino en todo su conjunto y que por ello es
posible definir lo que se conoce como Sociedad de la Información. Al respecto
es muy importante señalar que la transformación de la sociedad en estos tiempos
de cambio tecnológico no se debe solamente a la presencia de nuevas tecnologías
sino a otros factores políticos, económicos y sociales de mucha importancia.
Los orígenes del concepto de Sociedad de la Información se
remontan a la década de los años 60 cuando comenzó a observarse que la Sociedad
Industrial empezaba a evolucionar hacia un nuevo modelo, en la que el
control y la optimización de los procesos industriales son reemplazados por el
procesamiento y manejo de la información.
Posteriormente en 1973, el sociólogo
estadounidense Daniel Bell introdujo la noción de la «sociedad de
información» en su libro "El advenimiento de la sociedad
post-industrial", donde formula que el eje principal de ésta será el
conocimiento teórico y advierte que los servicios basados en el conocimiento
habrían de convertirse en la estructura central de la nueva economía y de una
sociedad apuntalada en la información.
Sociedad de la Información
El concepto de sociedad de la información fue creado por
Machlup (1962), que concluía que el número de personas que se dedicaban a
manejar y procesar información era mayor que el de los empleados que realizaban
tareas basadas en un esfuerzo físico.[ Comisión Económica para América Latina y
el Caribe (CEPAL) División de Desarrollo Productivo y Empresarial Programa
Sociedad de la Información “La sociedad de la información en América Latina y
el Caribe: Desarrollo de las tecnologías y tecnologías para el desarrollo. “
Santiago, Chile, febrero de 2008]
La definición de Sociedad de la Información presenta
numerosos matices. Una de las definiciones más acertadas podría ser la siguiente:
“Podemos definir sociedad de la información como una ideología basada en los
marcos mentales del progreso, el crecimiento y la modernidad, desarrollada a
partir del siglo XVIII, apoyándose en distintas tendencias y cambios tanto
científicos como tecnológicos impulsados en gran medida por la innovación en el
terreno militar e industrial capitalista. Para comprender lo que es la sociedad
de la información es preciso advertir las líneas de continuidad entre las
innovaciones tecnológicas de la actualidad y la preeminencia del cálculo -la
automatización del pensamiento-, el lenguaje universal -la mathesis universalis
y la representación matemática de la realidad-, la estadística -la
clasificación y categorización de grupos e individuos para prevenir
desviaciones a la norma-, la gestión científica de la sociedad, la cartografía
científica de los territorios y el post industrialismo -que sitúa al
conocimiento y la información como fuentes de riqueza. Se trata de un modelo
social fundado en la introducción de nuevas tecnologías en todos los aspectos
de la sociedad, desde la organización de la economía hoy globalizada hasta la
mediación en las relaciones sociales, dando lugar a una sociedad planificada y
regida por estándares de normalidad tal y como leemos en Un mundo vigilado, de
Armand Mattelart.” Como se aprecia definir “sociedad de la información” ha
presentado la característica de presentarse con una diversidad de enfoques. No
obstante es usual que se presente el término como sinónimo de progreso social,
de eficiencia y productividad aunque la práctica establece, como se expresaba
por nuestro país en la Cumbre Mundial, que la tecnología por sí sola no es
capaz de eliminar las desigualdades sociales. Otro elemento importante a
destacar es que desde la perspectiva de la economía globalizada contemporánea,
la sociedad de la información concede a las TIC, en una visión realmente
unilateral, el poder de convertirse en los nuevos motores de desarrollo y
progreso. Frente a esta visión muchos críticos han señalado que la llamada
sociedad de la información no es sino una versión actualizada del denominado
“imperialismo cultural” ejercido desde los países ricos con grandes recursos en
las nuevas tecnologías hacia los pobres que tienen que soportar en mayor o
menor grado una dependencia tecnológica en extremo perjudicial.
Brecha Digital
El hecho de la existencia de grandes diferencias en los
niveles de desarrollo económico, social y educacional que existe a escala
planetaria, conllevan al consiguiente desnivel en la implantación de las nuevas
tecnologías y provocan una gran desigualdad en el aprovechamiento de sus
posibles beneficios. A esta diferencia se le denomina “Brecha Digital”.
Otro término muy empleado es el de “Inclusión Digital”, el
cual se refiere a “la democratización del acceso a las tecnologías de la
información y la comunicación para permitir la inserción de todos en la
sociedad de la información. La inclusión digital es también la rutina diaria
para maximizar el tiempo y sus posibilidades. Un incluido digital no es aquél
que solamente usa el nuevo lenguaje para intercambiar emails, esto es el mundo
digital. Sino el que usufructúa este soporte para mejorar sus condiciones de
vida y puede tener una postura crítica frente a los criterios que definen las
tecnologías como una panacea social.”
Hay que destacar que para que exista la inclusión digital
hay que poseer los medios necesarios y la cultura necesaria para su uso. Se
necesita una computadora o dispositivo equivalente que posea conexión a la Red
(por lo general Internet) y se necesita dominar estas herramientas. Esto
implica que una persona que no posea una formación básica y los recursos
necesarios no puede pertenecer a la Sociedad de la Información.
Fases de la Sociedad de la Información
Es posible describir a la Sociedad de la Información en 4
diferentes fases:
1 - Fase “Isla”.
En la etapa más temprana, los ordenadores, los sistemas de
telecomunicación y los audiovisuales eran independientes y no se observaba ningún
signo de convergencia. En esta primera fase, denominada “Isla”, los ordenadores
no estaban conectados y sus beneficios eran escasos (mientras que su tamaño era
inmenso) pocos y aislados requerían de grandes conocimientos técnicos para su
manejo. A finales de los 70, los Gobiernos reconocieron la importancia de las
TIC (2) en la industria y financiaron programas especiales. Durante esta década
se completó el despliegue telefónico.
2 - Fase “Archipiélago"
Comienza en la década de los años 80. Aparecen los ordenadores
personales. Aunque en un primer momento el uso estaba restringido a algunos
profesionales, pero cada vez más personas tenían acceso a los PC y a un
software que buscaba la simplificación de uso. El desarrollo de la
microelectrónica tuvo un gran impacto en diferentes dispositivos (telefonía
digital, vídeos, contestadores automáticos). El correo electrónico comienza a
ser utilizado, pero es el fax el dispositivo que tuvo una mayor difusión.
Comienzan los primeros programas de I+D+I de telecomunicaciones e informática.
Es en esta fase en la que comienzan a detectarse las primeras necesidades de
información dirigidas a la obtención de datos sobre el impacto de las TIC en la
productividad.
3 - Fase “Continentes”.
Se caracteriza por la convergencia y la interconexión, Los
pc´s y una multitud de dispositivos (agendas electrónicas, PDA, telefonía
móvil) forman este continente. Son dos los hitos que han caracterizado esta
etapa: el éxito de Internet y de la telefonía móvil. Es en este periodo cuando
son adoptados los términos Sociedad de la Información y Sociedad del
Conocimiento para indicar el conjunto de implicaciones sociales de estas
tecnologías. Todos las aplicaciones relacionadas con Internet: correo
electrónico, navegación, sms, chat aceleran la difusión de “dispositivos
informáticos y de comunicación”. Este proceso va acompañado de profundas
transformaciones en el mercado de telecomunicaciones acompañadas de la
consiguiente bajada de precios.
4 - Fase “Ecosistema”
Esta fase implica una convergencia y consolidación del
“Continente”. Las nuevas tecnologías de comunicación (wi-fi, wlan, wireless)
pueden conectar de una forma más sencilla a los usuarios.
Como se aprecia esta división es fases se caracteriza por la
lógica de su propuesta. Con estas ideas conjuntamente con otras de índole
político, económico y social es posible desarrollar un modelo de desarrollo
para llegar a obtener una sociedad de la Información.
Tecnología de la Información y la Comunicación
Desde el punto de vista de la Sociedad de la Información es
muy importante el análisis de las características y del estado de desarrollo de
las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.
El concepto de Nuevas Tecnologías de Información y
Comunicación (TIC) posee un carácter histórico. Lo que se considera tecnologías
de avanzada en un momento puede ser considerado obsoleto en otro posterior. Por
ejemplo la telefonía era considerada una tecnología nueva y novedosa a inicios
del siglo XX según las definiciones actuales. Algo similar puede decirse respecto
a la Televisión, radio, etc. A pesar de lo anterior las tecnologías antes
descritas son explícitamente, tecnologías de la Información y las
Comunicaciones y aún hoy en día es imposible prescindir de ellas en el mundo
computarizado de hoy, caracterizado por una globalización creciente, y ya hoy
muy importante, en el que Internet y la conectividad a escala planetaria, ya
sea mediante computadoras o mediante teléfonos, o incluso mediante el empleo de
sistemas satelitales es algo común sin el que es imposible imaginarse el mundo
actual y sus estructuras económicas, sociales e incluso, políticas.
Existen diversas maneras de definir lo que se entiende por
Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). De ellas una muy
conveniente es la que establece que son. “…el conjunto de procesos y productos
derivados de las nuevas herramientas (hardware y software), soportes de la
información y canales de comunicación relacionados con el almacenamiento,
procesamiento y transmisión digitalizados de la información.” En otras
palabras, las TIC pueden estar compuestas por la computadora, sus periféricos,
los programas que éstas contiene y las redes que las interconectan.
Como características identificativas de estas tecnologías
tenemos:
- La intangibilidad de la
información.
- Su capacidad de interconexión.
- Su interactividad.
- La instantaneidad.
- La alta calidad de la
información,
- Permiten la diferenciación y segmentación
de la audiencia.
- Su diversidad.
Por todo lo anterior es que las TIC forman parte de la vida
pública y privada de una enorme cantidad de personas en el mundo, llegando a
ser paradigma tecnológico el uso de las redes informáticas.
El avance de las TIC es muy impetuoso sobre todo en aquellos
países con recursos financieros y elevado nivel cultural en los que han logrado
una penetración importante en la sociedad. No obstante en los países del tercer
mundo, aunque están experimentando un ritmo de penetración importante, es
cierto que se está expandiendo la brecha digital dentro de cada país haciendo
que la diferencia entre ricos y pobres sea cada día mayor en muchos países
ahondando incluso las diferencias entre diferentes sectores sociales.
Retos que debe afrontar
El papel que deben jugar las nuevas tecnologías de la
información es la de ayuda al progreso y a la solución de problemas, unos
problemas que si bien pueden haber existido ya de antemano podrían verse
agudizados con la aparición de la Sociedad de la Información.
El dominio actual de los flujos informativos y las
tecnologías que los hacen posibles no ha beneficiado a todos por igual y, en
este sentido, se debe trabajar para que todos los sectores no resulten
perjudicados y puedan beneficiarse de las ventajas que las alteraciones que
experimentamos puedan aportar beneficios para todos. Los gobiernos y los
organismos internacionales deben trabajar por limitar esta discriminación
económica, cultural e intelectual.
Desde otra perspectiva, la sociedad de la información no se
ha visto exenta del conjunto de dificultades que afectan a las esferas
fundamentalmente culturales. Así, se considera que la sociedad de la
información, a través de sus mecanismos básicos de manifestación, no ha dado
suficientes muestras aún de sus capacidades para eliminar tendencias existentes
en nuestra sociedad como el sexismo o el racismo. Estas consideraciones tienden
a focalizarse en contra de Internet que, como gran estandarte de la Sociedad de
la Información, parece no consolidarse como un espacio igualitario de
interacción en el que todos los ciudadanos tendrían los mismos derechos y
posibilidades.
Usuarios con conexión a internet:
Fuentes consultadas:
Organización de Estados
Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
EcuRed Conocimiento para todos y
todas.